IGLESIA Y CONVENTO DE SAN MIGUEL Tiene su origen en el Monasterio de Santa Isabel, ubicado en un principio en lo que fue la sinagoga de los judíos, la cual donaron los Reyes Católicos en 1492 a las monjas. Ya en 1502 pasaron a San Miguel que era una ermita o convento, tal vez de dominicos, situado extramuros. Todavía se conserva la iglesia de trazas góticas de lo que fuera el primitivo convento de San Miguel. Desde entonces este convento de monjas de clausura, dominicas, se llamará Convento de San Miguel por el ya existente en 1466 y de Santa Isabel en honor y agradecimiento a la reina Isabel la Católica que le protegió y le donó la sinagoga de los judíos en 1492 a raíz de la expulsión.
IGLESIA
La puerta de la iglesia en arco peraltado de canterías bien escuadradas es renacentista. Sobre ella y en una hornacina protegida por un alero está una imagen del Arcángel San Miguel. Grandes puertas bien claveteadas y herradas, como dice don Juan Tena, cierran las entradas, tanto la de la iglesia como la del convento y la demandadera, éstas dos últimas decoradas con ménsulas de granito en los ángulos superiores de las jambas.
La iglesia es del siglo XVII de una sola nave, cubierta con una gran bóveda de cañón de ladrillo visto. En el presbiterio, al que se sube por amplias escaleras de cantería, hay dos grandes cuadros: Santa Cecilia pulsando el arpa, lienzo del siglo XVII y Santa Catalina con la rueda de su martirio, también barroco.
En el altar mayor está la Virgen Dolorosa, una escultura barroca del siglo XVII, parece ser que es de la escuela de Gregorio Hernández. Esta imagen se veneraba en la iglesia de la Encarnación de los Dominicos y se la llamaba Virgen del Mayor Dolor.
Las lápidas funerarias con sus laudes y blasones nobiliarios bien labrados, de quienes estaban enterrados en el pavimento de la iglesia y hoy, con muy buen criterio después de la última reforma llevada a cabo en la iglesia a finales de los años 70, están apoyadas en la pared, así se pueden leer mejor y no se siguen deteriorando.
Es de destacar la sepultura en arcosolio del Capitán Martín de Meneses, con la siguiente inscripción grabada en el friso: «Esta capilla y enterramiento es del Sr. Capitán Martín de Meneses y de su mujer doña Ana de Orozco y Villauicencio y de sus herederos. Acabóse año 1587», el escudo está coronado por yelmo y adornado con lambrequines. Esta bella capilla sirve de marco todos los años para el hermoso «Monumento» que todos los Viernes Santos las dominicas con gran esmero y con primor de monjas engalanan de flores blancas y cirios dorados con muy buen gusto.
Esta iglesia cuenta con coro alto y coro bajo, el alto se cubre con bóveda de sillería de crucería estrellada con terceletes y combados, de principios del siglo XVI. El coro bajo tiene bóveda de medio cañón de sillería.
Fuente: Guía turística de Trujillo y vida de Pizarro Autor: Magdalena Galiana Núñez
|